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02/08/2011
La inversión inmobiliaria sigue mandando
Diario Norte, Martes 2 de Agosto de 2011, página 2, (Economía & Negocios)
La inversión inmobiliaria sigue mandando
Aun con incertidumbre electoral, mayor selectividad y falta de crédito para la venta final, los desarrollos inmobiliarios
siguen siendo la estrella de la dinámica económica urbana local.
siguen siendo la estrella de la dinámica económica urbana local.
A pesar del crecimiento de los costos relativos, de la incertidumbre electoral y aun de la falta de crédito hipotecario de largo plazo con mejores condiciones de acceso que aumenten las ventas finales, la inversión inmobiliaria sigue movilizando la economía local.
Nuevos proyectos de gran envergadura en carpeta, con más empresas que se lanzan al ruedo de la inversión privada y la preparación de nuevos formatos que habilitarán la participación segmentada de pequeños ahorristas, confirman la continuidad de un crecimiento que parece no tener techo, pero acumula dudas de proyección y continuidad.
Con más de 1500 obreros involucrados en obras de inversión privada y proyectos que sólo en Resistencia superan los 200 millones de pesos de inversión, el panorama del sector vuelve a confirmar la canalización en él de una creciente rentabilidad en otros sectores de la economía chaqueña, especialmente el vinculado con la producción primaria, seguido por el industrial y el comercial, según coinciden en ponderar los principales desarrolladores y corredores inmobiliarios.
“Seguimos teniendo una demanda creciente de inversores para cubrir sus ahorros. Para protegerlos de la inflación, para mantener el valor a una tasa segura más allá del plazo fijo”, anota Sinat, remarcando la necesidad de que aparezcan finalmente instrumentos de crédito de largo plazo y de tasas y accesibilidad convenientes que permitan la venta de las nuevas unidades que hoy se deben resignar a un destino de alquiler, una opción que mantiene el valor de la inversión, pero que hoy tiene escasa rentabilidad.
Además de la actualización del valor del inmueble, la inversión en un departamento para renta deja hoy una ganancia del
0,5% mensual o el 6% anual. “Para solucionar el problema habitacional de mucha gente con matrimonios jóvenes y
trabajo estable, necesitamos el crédito. Hasta que no aparezca el crédito, lamentablemente un importante sector de la sociedad va a tener que seguir alquilando o buscar otra opción. Sin duda la ausencia más importante de esta etapa
es la del crédito”, sentencia anotando que hoy el crédito representa el 1,6 del PBI, cuando en otras etapas alcanzó a representar hasta el 6%.
Para el desarrollador inmobiliario, la persistencia de excedentes económicos de otras actividades económicas --como la producción primaria o la industrial, que hoy siguen movilizando con fuerza la actividad constructora--no garantiza la continuidad de este flujo ni la proyección del sector a mediano y largo plazo. “Me parece que definitivamente el camino
es el de la intervención del Estado en complemento con la banca privada, posiblemente es un mecanismo de subsidio de tasas. Creo que en el futuro inmediato será hasta más importante que el Estado subsidie la tasa de interés, a que se sigan construyendo más obras”, define.
Inversiones sostenidas
“La gente no conoce otros mecanismos de inversión y, más que rentabilidad, busca una seguridad que racionalmente encuentra en los ladrillos, que además siguen siendo una opción rentable desde el pozo”, relativiza Ricardo
Andrade. Con cinco edificios en plena construcción en Resistencia y otros dos en Posadas y con importantes nuevos proyectos en carpeta, el estudio del arquitecto Andrade y su empresa JP Construcciones siguen referenciando el sector
desarrollista inmobiliario en la provincia y su desempeño aporta una proyección de continuidad.
“No han bajado las expectativas con las que arrancamos el año y por el contrario se están potenciando con la preparación de proyectos de mayor envergadura de los realizados hasta ahora”, adelanta Andrade. Para el desarrollista no se confirmaron los malos pronósticos de que el aumento de los costos o las perspectivas electorales o económicas
del país y la región podrían conspirar contra nuevos proyectos.
“Además de la rentabilidad, hay otras razones, como la seguridad y el cambio cultural de gente que se decide a vivir en el centro. Hay muchos otros factores. Desde hace varios años que nos vienen preguntando si no tenemos temor de que el mercado se agote y la realidad es muy distinta: hay nuevas empresas y emprendimientos, todos salen bien y no creo
que el medio esté encontrando techo por el momento, mientras sigue habiendo capacidad de inversión en mucha gente”, insiste.
Nuevos proyectos de gran envergadura en carpeta, con más empresas que se lanzan al ruedo de la inversión privada y la preparación de nuevos formatos que habilitarán la participación segmentada de pequeños ahorristas, confirman la continuidad de un crecimiento que parece no tener techo, pero acumula dudas de proyección y continuidad.
Con más de 1500 obreros involucrados en obras de inversión privada y proyectos que sólo en Resistencia superan los 200 millones de pesos de inversión, el panorama del sector vuelve a confirmar la canalización en él de una creciente rentabilidad en otros sectores de la economía chaqueña, especialmente el vinculado con la producción primaria, seguido por el industrial y el comercial, según coinciden en ponderar los principales desarrolladores y corredores inmobiliarios.
“Seguimos teniendo una demanda creciente de inversores para cubrir sus ahorros. Para protegerlos de la inflación, para mantener el valor a una tasa segura más allá del plazo fijo”, anota Sinat, remarcando la necesidad de que aparezcan finalmente instrumentos de crédito de largo plazo y de tasas y accesibilidad convenientes que permitan la venta de las nuevas unidades que hoy se deben resignar a un destino de alquiler, una opción que mantiene el valor de la inversión, pero que hoy tiene escasa rentabilidad.
Además de la actualización del valor del inmueble, la inversión en un departamento para renta deja hoy una ganancia del
0,5% mensual o el 6% anual. “Para solucionar el problema habitacional de mucha gente con matrimonios jóvenes y
trabajo estable, necesitamos el crédito. Hasta que no aparezca el crédito, lamentablemente un importante sector de la sociedad va a tener que seguir alquilando o buscar otra opción. Sin duda la ausencia más importante de esta etapa
es la del crédito”, sentencia anotando que hoy el crédito representa el 1,6 del PBI, cuando en otras etapas alcanzó a representar hasta el 6%.
Para el desarrollador inmobiliario, la persistencia de excedentes económicos de otras actividades económicas --como la producción primaria o la industrial, que hoy siguen movilizando con fuerza la actividad constructora--no garantiza la continuidad de este flujo ni la proyección del sector a mediano y largo plazo. “Me parece que definitivamente el camino
es el de la intervención del Estado en complemento con la banca privada, posiblemente es un mecanismo de subsidio de tasas. Creo que en el futuro inmediato será hasta más importante que el Estado subsidie la tasa de interés, a que se sigan construyendo más obras”, define.
Inversiones sostenidas
“La gente no conoce otros mecanismos de inversión y, más que rentabilidad, busca una seguridad que racionalmente encuentra en los ladrillos, que además siguen siendo una opción rentable desde el pozo”, relativiza Ricardo
Andrade. Con cinco edificios en plena construcción en Resistencia y otros dos en Posadas y con importantes nuevos proyectos en carpeta, el estudio del arquitecto Andrade y su empresa JP Construcciones siguen referenciando el sector
desarrollista inmobiliario en la provincia y su desempeño aporta una proyección de continuidad.
“No han bajado las expectativas con las que arrancamos el año y por el contrario se están potenciando con la preparación de proyectos de mayor envergadura de los realizados hasta ahora”, adelanta Andrade. Para el desarrollista no se confirmaron los malos pronósticos de que el aumento de los costos o las perspectivas electorales o económicas
del país y la región podrían conspirar contra nuevos proyectos.
“Además de la rentabilidad, hay otras razones, como la seguridad y el cambio cultural de gente que se decide a vivir en el centro. Hay muchos otros factores. Desde hace varios años que nos vienen preguntando si no tenemos temor de que el mercado se agote y la realidad es muy distinta: hay nuevas empresas y emprendimientos, todos salen bien y no creo
que el medio esté encontrando techo por el momento, mientras sigue habiendo capacidad de inversión en mucha gente”, insiste.
